Reseña
Publicado el 26 ago 2021

Reconfiguración del arma

Reseña de Ambulantaje, una continuación de las prácticas expositivas gestadas en Azoteas mexicanas.
Reseña
por Natalia Degetau
Reseña de Ambulantaje, una continuación de las prácticas expositivas gestadas en Azoteas mexicanas.

Ambulantaje es un ejercicio expositivo que trabaja a partir de la descontextualización del tránsito comercial del vendedor ambulante en las calles del Centro Histórico de la Ciudad de México. La muestra, organizada por Galería 54 y Frontera en Artículo 123, presenta objetos que materializan la mercancía informal e instalaciones escultóricas que resuelven la problemática de la precariedad del espacio en un contexto urbano y actual. Dando continuidad al proyecto de exhibición Azoteas mexicanas, Ambulantaje altera lúdicamente los parámetros del diálogo expositivo a través de un ejercicio curatorial que deambula entre el vínculo artístico, los espacios del Centro Histórico, el comercio y el arte.

Manuel Parra, Escuadra, 2019. Foto: Natalia Degetau
Manuel Parra, Escuadra, 2019. Foto: Natalia Degetau

Entre las propuestas artísticas de la exposición se encuentra el trabajo de Guadalupe Quesada, Pablo Arellano, Juan Pablo Estevez, Valeria Montoya, Manuel Parra, Fernando Sepúlveda, Wesley Sanders, Rodriguez Valterra Gustavo, Alfredo Gallegos Mena, Abraham Chávez, Juan Pablo Mapeto, Toby Molitor, Manuela Riestra, Maria Santamaria, Humberto Cuapio, Ramsés Olaya, Kyra Payne, Grupo Maxico, Lesdavag, Montserrat Ayala Almada, Sergio Andres Barba, Alfonso Zarete, Karla Leyva Leal, Elena Solis, Carolina Maki Kitagawa Frisby, SANGREE, Gwladys Alonzo, Lorena Lira, 0O0O, Willie Garner, Andrea Sotelo Sapien, Alonso Galera y Rochi.

El recorrido comienza con textos en neón y cajas de luz: un modo actual e histórico que usan los comercios para anunciarse en contextos urbanos. Un método elemental de lo que busca ser señalado. Después de esta introducción visual ocurre una explosión entre materialidades, discursos, intencionalidades y formas que remiten a la descomposición inherente al tianguis. Una invitación expositiva que discute sobre la potencialidad infinita gestada en la naturaleza de lo creado o en la pieza artística en sí misma.

Gwladys Alonzo, I have erections too, 2017. Cortesía de Galería54
Gwladys Alonzo, I have erections too, 2017. Cortesía de Galería54

Las obras participantes reproducen una simbiosis determinada por la mímesis de lo aleatorio y desinhibido, en un espacio que muta a partir de sus necesidades, al tiempo que traduce las del comerciante. El recorrido de la muestra finaliza replanteando sutilmente la premisa del ambulantaje como una temporalidad a partir del uso de un espacio residual que no conjuga la institucionalidad del cubo blanco, sino que la altera y direcciona hacia lo performativo de lo expositivo: un estar desconfigurado a partir del contraste con las otras azoteas, desde el uso deformado de la azotea de Artículo 123.

Abraham Chávez, Placa solar. Foto: Natalia Degetau
Abraham Chávez, Placa solar. Foto: Natalia Degetau

Los siguientes párrafos se plantean como una paleta de colores compuesta en una pintura abstracta.

Sobre el consumo

Negocios internacionales… el arte digital… el Tec de Monterrey… pintura digital…. “Soy como artista visual”… La descontextualización es una herramienta cognitiva... referencia histórica de videojuegos…. Los NFTs… la potencialidad de la postmedia… lo primitivo rescata lo que es natural…

Sobre Ambulantaje

Palabras que dibujan un estar adherido a lo que existe.

Para ya no presenciar esta tensión que emana movimiento.

Algo que emancipa sentir. En esto continuo que derrama tiempo y deja rastros borrosos… Una premisa del martes.

¿Me atrevo a…?

¿Deberíamos anhelar un sentido del exterior? ¿Estamos ahí? ¿Por qué tanto anhelo? Preguntas bien formuladas que narran un desenlace concreto.

Está bien darse tiempo entre textos. Ya no quiero escribir sobre fragilidades artísticas, pero el art dealing, ¿qué pedo? Me pidieron el NIP de mi tarjeta en el Seven. Mucha promiscuidad y jerarquía. El hedonismo en el arte es complicado… todos buscan placer o un sentido monógamo hacia la belleza.

Creo que lo simbólico también desdibuja una pragmática del arte y simula un encuentro entre palabras que tejen una experiencia. La direccionalidad de ser o pertenecer a algo, más allá de la individualidad misma, promete la intemperie segura de lo resguardado.

Andrea Sotelo, Pieza 1, 2021. Cortesía de la artista
Andrea Sotelo, Pieza 1, 2021. Cortesía de la artista

Sobre las azoteas

Un momento desconfigurado entre el estar y la funcionalidad de los objetos… algo que dialoga directamente con otros espacios pausados y depositados en los objetos olvidados. Un algo que remite a un otro.

Segmentos de un haber estado

Goteras que taladran despacio un linde presencial y mucho texto que sobra aquí.

Sobre la persona moral

Todo lo que difumina cualquier noción pragmática también propone una distorsión de la realidad: hiperrealidad esquizofrénica.

Este texto fue una verborrea ambulante que nadó, en sus orígenes, entre potencialidades del espacio, gritos, túneles, risas y mosquitos. Coqueteó con la cuestión del anhelo y se desvelaron intencionalidades que jugando (o no) se refieren a arte, curaduría y martes. Un deambular capturado.

Ambulantaje nos recuerda que desde el objeto y su funcionalidad segmentamos la temporalidad que nos acontece como espectadores, creadores y participantes de un circuito más amplio que nos mueve por espacios inexplorados. A su vez, detona una potencialidad adherida en el hacer artístico, que remite someramente a la personificación de un arma.

Para visitar la exposición, agenda una cita con Galería 54 o Frontera. Hasta el 1 de octubre.

Natalia Degetau

Publicado el 26 ago 2021