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Alvaro Urbano

Alvaro Urbano

Granada Granada

Exposición

-> 7 feb 2023 – 22 abr 2023

Travesía Cuatro

hoy abierto 11:00AM 3:00PM

«… algunos versos son necesarios para seguir viviendo,
pero demasiados pueden enloquecer a un hombre.»
Isabel Abascal

GRANADA GRANADA es una exposición en dos capítulos. Uno en la sede de Travesía Cuatro en Guadalajara y el otro en la de Ciudad de México. En ambos, Álvaro Urbano imagina un encuentro entre el arquitecto Luis Barragán y el poeta Federico García Lorca. A modo de guía, Álvaro sueña con los testigos mudos del mismo, las plantas, los suelos y la arquitectura como recuerdo vacío de los que se fueron.

El punto de partida de este relato es la Casa Franco, proyectada en 1929 por el arquitecto tapatío. La influencia morisca se percibe en patios, puertas y carpinterías, así como en el manejo de la luz y la presencia del agua en el pequeño jardín, elementos que fascinaron a Barragán en su viaje a Andalucía.

«El hallazgo me produjo una sensación no desemejante a la que tuve cuando, caminando por un estrecho y oscuro túnel de la Alhambra, se me entregó sereno, callado y solitario, el hermoso patio de los Mirtos de ese antiguo palacio. Contenía lo que debe contener un jardín bien logrado: nada menos que el universo entero. Jamás me ha abandonado tan memorable epifanía y no es casual que, desde el primer jardín que realicé en 1941, todos los que le han seguido pretendan con humildad recoger el eco de la inmensa lección de la sabiduría plástica de los moros de España»

Luis Barragán, para el discurso de la entrega del Premio Pritzker en 1980

El enamoramiento de Barragán con la ciudad de Granada y su confesa admiración por García Lorca vienen a encarnarse en una flor de granado que Urbano encuentra en la Casa Jardín Ortega en Ciudad de México.

«Rasgos de la flor del granado. La flor del granado es solitaria, aunque a veces se encuentra en grupos de dos o tres ejemplares en el extremo de las ramas. La flor del granado es hermafrodita, masculina y femenina a la vez. La flor del granado crecía en la capital de al-Ándalus, a la que hoy llamamos Granada. La flor del granado brotó de la propia sangre rojo intenso de la diosa Afrodita.»

— Isabel Abascal

Durante el verano de 2022 Álvaro Urbano visita la Huerta de San Vicente, la casa donde la familia García Lorca pasaba los veranos en Granada y en la que Federico escribe Yerma, Bodas de sangre y el Romancero gitano. El poeta se refiere al balcón de su alcoba en la Huerta como el lugar donde la ciudad se mostraba ante él con todo su esplendor “… enfrente de mi balcón, tendida a lo lejos con una hermosura jamás igualada”.

Al entrar en la intimidad doméstica de Federico, Álvaro percibe la tensión existente entre memoria y mito. Hoy, en la Casa Franco de Guadalajara brotan los suelos, el balcón y los recuerdos de la casa vacía de García Lorca, detrás de cuya ventana llueve. Es el recuerdo de Urbano el que hace posible el encuentro: Federico y Luis en Granada en el verano de 1924. Es en Ciudad de México, donde el vínculo entre Lorca y Barragán toma forma de jardín, plantas que Álvaro encuentra en los poemas del poeta y en los jardines del arquitecto, y que buscan alcanzarse. Mientras que en el balcón de Guadalajara atardece, en el de Ciudad de México amanece. Así estos capítulos contienen, como los jardines de la Alhambra, un universo entero, una noche en vela.

— Travesía Cuatro