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Juan Rodríguez Varón

Juan Rodríguez Varón

En colaboración con Nueveochenta

Exposición

-> 11 abr – 2 may

Arróniz

hoy abierto 10:00AM 7:00PM

Arróniz en colaboración con la galería Nueveochenta de Bogotá y con motivo de CONDO Ciudad de México 2024 presentan la exposición Grip de Juan Rodríguez Varón.

Enfrentarse a la obra de Juan Rodríguez Varón (1988) supone, sobre todo, un acto corporal. En una época donde las salas de arte contemporáneo, y la realidad misma, alojan un cúmulo excesivo de imágenes digitales, el cuerpo parece haberse reducido a su capacidad ocular. Una pintura no es solo una imagen, ella es también materia y espacio; la forma del soporte, las capas de pigmento, el impacto de la luz sobre el lienzo, el brillo u opacidad de ciertas manchas, son todas expresiones de la materialidad de la pintura, de su presencia física en el mundo.

La materialidad de la pintura se hace más evidente cuando la ilusión de la representación exacta del mundo desaparece; la renuncia a la imitación implica la insistencia sobre las cualidades esenciales del medio, esto es, el color, la forma y el gesto. La exposición Bodybuilding se centra en los elementos primarios de la pintura para buscar una corporalidad propia de esta. El artista define esta búsqueda como una atrofia pictórica, un término proveniente del fisicoculturismo que alude a la conformación de volumen en el músculo. En el caso de la pintura, su volumen se construye en la reflexión sobre el medio, es decir, en el abandono de la representación o el soporte de algo más.

La obra de Rodríguez Varón conjuga una tradición pictórica abstracta con una atención a los acontecimientos cotidianos. Las piezas que conforman la muestra no se alejan por completo de referentes del mundo exterior, al contrario, estas derivan de un ejercicio de observación atenta. Un buqué de dalias, la esquina de un espacio interior, una ventana abierta o el pétalo de una flor sobre una mesa, son todas formas iniciales de las pinturas expuestas. El artista se interesa por situaciones que escapan a la palabra, que no pueden ser descritas con facilidad ni advertidas por una percepción distraída. Los acontecimientos que inspiran las obras son tan personales como singulares y obedecen a encuentros fortuitos que la mayoría de personas relegamos al olvido.

A pesar de la particularidad de las obras –año de producción, técnica, paleta de colores, gestos, y tiempo de finalización– es imposible enfrentarlas de manera aislada. La luz fría de los bombillos y aquella proveniente de las ventanas recorren la sala, a la vez que anudan las obras a esta.

Bodybuilding presenta una reflexión profunda sobre el medio que evidencia un deleite por la materia y por la actividad misma de pintar. La muestra es también una invitación a prestar atención a lo que nos rodea desde una percepción corporal completa y pausada.

— Arróniz